¿Qué es este animal?
Una mantis religiosa es un insecto con un cuerpo largo y delgado y patas delanteras plegadas. Mantiene sus patas delanteras juntas como si estuviera rezando. Por eso a menudo se la llama mantis religiosa. Su cabeza puede girar de un lado a otro. Es uno de los pocos insectos que puede mirar por encima del hombro.
Las mantis religiosas son cazadoras. Se quedan muy quietas. Esperan a que la presa se acerque. Luego atacan con sus patas delanteras. Atrapan moscas, grillos y otros insectos. Son rápidas y precisas. Sus patas delanteras tienen espinas afiladas para sujetar a la presa.
Estos insectos viven en jardines, praderas y bosques. Se camuflan con las hojas y los tallos. Algunas parecen hojas verdes. Otras parecen ramitas marrones. Su camuflaje les ayuda a esconderse de los depredadores y a acechar a sus presas.
Para los niños, las mantis religiosas son fascinantes. Su postura de oración parece suave. Pero son cazadoras feroces. Enseñan a los niños sobre la paciencia, la quietud y el equilibrio de la naturaleza.
Aprender inglés sobre este animal
Aprendamos la palabra inglesa mantis. La decimos así: /ˈmæntɪs/. La palabra tiene dos partes. Man suena como “hombre”. Tis suena como “tiss”. Juntémoslas: mantis. Di la palabra tres veces. Mantis. Mantis. Mantis. Algunas personas dicen mantis religiosa.
Ahora aprendamos palabras sobre el cuerpo de una mantis religiosa. La cabeza es triangular y puede girar. Los ojos son grandes y compuestos. Las antenas son largas y delgadas. El tórax es largo y flexible. Las patas delanteras están plegadas y tienen espinas para agarrar. Las alas cubren el abdomen cuando están en reposo.
Hay un dicho sabio sobre las mantis religiosas. Una antigua observación dice: “La mantis reza con las patas plegadas, pero sus ojos están observando”. Esto nos recuerda que la quietud puede ocultar una gran alerta. Otro dicho es: “La paciencia es el arma más poderosa de la mantis”. Esto enseña el valor de la espera.
Estas palabras en inglés ayudan a los niños a comprender la anatomía de la mantis religiosa. Cuando dicen tórax, aprenden sobre el cuello largo. Cuando dicen espinas, entienden cómo sujeta a la presa. Los padres pueden practicar estas palabras mientras observan una mantis religiosa en el jardín. Señalen las partes. Digan las palabras juntos.
Datos sobre animales y conocimientos científicos
Las mantis religiosas pertenecen al orden de los insectos Mantodea. Hay más de dos mil especies de mantis religiosas. Se encuentran en todos los continentes, excepto en la Antártida. La mayoría vive en regiones cálidas y tropicales. Algunas viven en zonas templadas. Las mantis religiosas son parientes de las cucarachas y las termitas.
Las mantis religiosas viven en jardines, praderas y bosques. Viven en plantas donde se reúnen los insectos. Se quedan quietas durante horas. Esperan a que la presa esté a su alcance. Se camuflan con hojas, flores y ramitas. Algunas mantis religiosas parecen exactamente orquídeas u hojas muertas.
Las mantis religiosas son carnívoras. Comen insectos y arañas. Las mantis religiosas grandes comen lagartos pequeños, ranas e incluso pájaros. Atrapan a sus presas con las patas delanteras. La sujetan con fuerza. Se la comen viva, empezando por la cabeza. No son exigentes. Comen lo que pueden atrapar.
Las mantis religiosas tienen habilidades especiales. Pueden girar la cabeza 180 grados. Pueden ver en 3D. Sus grandes ojos les dan una excelente visión. Pueden detectar el movimiento desde lejos. Atacan en una fracción de segundo. Sus patas tienen espinas que se enganchan a la presa.
Las mantis religiosas pasan por una metamorfosis simple. Las hembras ponen huevos en una cápsula de espuma llamada ooteca. La espuma se endurece formando una cápsula protectora. Las ninfas eclosionan en primavera. Parecen adultos diminutos sin alas. Mudan su piel varias veces a medida que crecen. Los adultos desarrollan alas y pueden volar.
Cómo interactuar con este animal de forma segura
Las mantis religiosas son fascinantes de observar. No son peligrosas para las personas. Pueden pellizcar si se sienten amenazadas. Sus patas delanteras pueden dar un pequeño pellizco. No es perjudicial. Enseña a los niños a observar sin agarrar. Observa desde una distancia cercana.
Si una mantis religiosa se posa sobre tu hijo, quédate quieto. Deja que se arrastre. Puede que se limpie las patas o mire a su alrededor. Se irá volando cuando esté lista. No la agarres. No le tires de las patas. Las mantis religiosas son delicadas. Sus patas pueden romperse si se manipulan bruscamente.
Si tu hijo quiere sujetar una mantis religiosa, muéstrale cómo hacerlo. Deja que se arrastre sobre una mano. Mantén la mano quieta. Observa cómo gira la cabeza. Observa cómo sus ojos siguen el movimiento. Luego, colócala de nuevo en una planta. Las mantis religiosas necesitan cazar. Necesitan encontrar comida.
Enseña a los niños a no tener mantis religiosas salvajes como mascotas sin preparación. Las mantis religiosas necesitan comida viva todos los días. Necesitan espacio. Necesitan la temperatura adecuada. Si tu familia quiere criar una mantis religiosa, infórmate primero sobre sus necesidades. Muchas personas crían mantis religiosas con éxito y cuidado.
Las mantis religiosas son útiles en los jardines. Se comen los insectos dañinos. Anímalas a quedarse. No utilices pesticidas que las maten. Una mantis religiosa en el jardín es un controlador de plagas natural.
¿Qué podemos aprender de este animal?
Las mantis religiosas nos enseñan sobre la paciencia. Esperan durante horas sin moverse. No persiguen. Los niños aprenden que esperar puede ser poderoso. Esperar el momento adecuado, escuchar antes de hablar y estar quietos tienen valor.
Las mantis religiosas nos enseñan sobre la concentración. Observan a sus presas con toda su atención. Los niños aprenden que concentrarse en una cosa nos ayuda a tener éxito. Prestar atención en la escuela, escuchar a los demás y trabajar en una tarea sin distracciones conducen a mejores resultados.
Las mantis religiosas nos enseñan sobre el camuflaje. Se camuflan para estar seguras. Los niños aprenden que a veces encajar ayuda. Otras veces, destacar es bueno. Saber cuándo camuflarse y cuándo mostrarse es una habilidad.
Las mantis religiosas nos enseñan sobre la preparación. Sus patas delanteras siempre están listas. Los niños aprenden que la preparación nos ayuda a actuar cuando llega el momento. Practicar habilidades, estar organizado y pensar con antelación nos prepara para las oportunidades.
Actividades de aprendizaje divertidas
Hagamos que aprender sobre la mantis religiosa sea divertido. Una actividad es el juego de la postura de la mantis religiosa. Pídele a tu hijo que se quede quieto. Dobla los brazos por delante como las patas de la mantis religiosa. Gira la cabeza lentamente de un lado a otro. Espera. Luego, finge atrapar una mosca con las manos rápidas. Di “la mantis religiosa espera” y “la mantis religiosa ataca”.
Otra actividad es encontrar una mantis religiosa en el jardín. Busca cuidadosamente en las hojas verdes y los tallos marrones. Las mantis religiosas son difíciles de ver. Cuando encuentres una, obsérvala. Observa cuánto tiempo se queda quieta. Cuenta cuántos minutos espera. Utiliza palabras como “camuflaje” y “paciente”.
Dibuja una mantis religiosa y etiqueta sus partes. Dibuja la cabeza triangular, los ojos grandes, el tórax largo, las patas delanteras plegadas, las alas y el abdomen. Escribe las palabras junto a cada parte. Diles en voz alta. Para los niños más pequeños, dibuja la mantis religiosa primero. Deja que señalen las partes mientras dices las palabras.
Crea una historia sobre una mantis religiosa cazando. Pregúntale a tu hijo qué ve la mantis religiosa. ¿Ve una mosca? ¿Espera? ¿Ataca? Escriban unas cuantas frases juntos. Deja que tu hijo dibuje dibujos. Lee la historia en voz alta.
Haz una manualidad de mantis religiosa. Utiliza un rollo de papel verde para el cuerpo. Añade alas de papel. Añade ojos grandes de papel. Añade patas delanteras plegadas de papel o limpiapipas. Adjunta antenas largas. Mueve la mantis religiosa de la manualidad. Practica diciendo “la mantis religiosa espera” y “la mantis religiosa gira la cabeza”.
Aprende sobre los parientes de la mantis religiosa. Compara las mantis religiosas con los saltamontes y los grillos. Observa las diferencias en las patas delanteras y el movimiento de la cabeza. Habla de cómo las mantis religiosas están construidas para cazar, mientras que los saltamontes están construidos para saltar. Utiliza palabras como “depredador” y “adaptación”.
Estas sencillas actividades dan vida al aprendizaje. Los niños construyen vocabulario en inglés mientras juegan. Aprenden ciencias observando a los depredadores. Desarrollan la paciencia observando a las mantis religiosas. Aprender sobre la mantis religiosa se convierte en una lección sobre la quietud, la concentración y el poder silencioso de la espera. Cada momento que se pasa juntos fortalece el lenguaje, la curiosidad y una creciente apreciación por el insecto que reza con las patas plegadas pero observa con ojos que no parpadean, enseñándonos que a veces la mejor acción es no hacer nada.

