¿Alguna vez has construido un castillo de arena en la playa? Trabajaste duro. Se veía hermoso. Luego, las olas lo arruinaron. Ese sentimiento es de lo que trata el arte de Andy Goldsworthy. Esta historia de celebridades: Andy Goldsworthy te presentará a un artista que no usa pintura ni arcilla. Él utiliza hojas, piedras, hielo, espinas y barro. Construye esculturas en bosques, en playas y en ríos. Luego, las observa desmoronarse. El sol derrite sus esculturas de hielo. El viento sopla sus montones de hojas. La marea arrastra sus círculos de piedra al mar. No llora. Toma una fotografía. Luego comienza de nuevo. Su arte nos enseña que las cosas hermosas no necesitan durar para siempre.
Conozcamos al artista que juega con la naturaleza. Andy Goldsworthy convierte ramitas en catedrales. Convierte carámbanos en torres. Luego, los deja ir.
¿Quién es esta celebridad?
Andy Goldsworthy es un artista británico. Nació en 1956. Sigue vivo y sigue creando arte. Vive en Escocia. Trabaja al aire libre. Utiliza materiales naturales. Nunca compra suministros. Encuentra todo lo que necesita en el suelo.
¿Por qué es famoso? Inventó un tipo completamente nuevo de arte. Lo llama "arte de la tierra" o "arte ambiental". Construye esculturas de hojas, piedras, hielo, barro y espinas. No usa pegamento ni clavos. Equilibra las cosas cuidadosamente. Sus esculturas son temporales. Duran horas o días. Luego, la naturaleza las reclama. Fotografía su trabajo antes de que desaparezca. Esas fotografías son su arte. Ha realizado miles de esculturas en todo el mundo. Ha publicado muchos libros de sus fotografías. Es uno de los artistas más originales que existen.
Vida temprana y niñez
Andy Goldsworthy nació en Cheshire, Inglaterra. Creció en una ciudad llamada Leeds. Sus padres eran maestros. Era un niño tranquilo. Le encantaba estar al aire libre. Amaba los bosques y los campos.
Como adolescente, trabajó en una granja. Recogía patatas. Arrojaba estiércol. Aprendió a trabajar con sus manos. Aprendió a ser paciente. Aprendió que la naturaleza es desordenada e impredecible.
No le gustaba la escuela. Se aburría. Fracasó en muchas clases. Sus maestros pensaban que era perezoso. No era perezoso. Simplemente no le importaba lo que enseñaban.
Sus padres lo enviaron a una escuela especial para niños que tenían dificultades. Esa escuela tenía una granja. Los estudiantes trabajaban en la granja por la mañana. Estudiaban por la tarde. A Andy le encantaba. Aprendió a plantar semillas y cuidar animales. También aprendió a dibujar.
Descubrió el arte en esa escuela. Comenzó a dibujar los paisajes que lo rodeaban. Vio belleza en zanjas y setos. Comenzó a recoger piedras y hojas. Aún no lo sabía, pero se estaba convirtiendo en un artista.
Educación y camino de aprendizaje
Andy Goldsworthy fue a la escuela de arte. Estudió en el Bradford College of Art. Más tarde estudió en el Preston Polytechnic. Aprendió técnicas de arte tradicionales. Aprendió a dibujar y pintar.
Pero no estaba feliz en el aula. Quería estar al aire libre. Un día, salió a caminar por la playa. Vio un montón de madera flotante. Comenzó a organizar la madera en formas. Tomó una foto. Se la mostró a su maestro. Su maestro dijo: "Ese es tu arte".
Ese momento cambió su vida. Dejó de pintar. Comenzó a construir esculturas al aire libre. Usó lo que encontró. Trabajó solo. Trabajó durante horas. Aprendió a equilibrar piedras sin pegamento. Aprendió a tejer ramitas sin hilo. Aprendió a unir carámbanos usando solo el frío.
También aprendió que la mayoría de sus esculturas se desmoronarían. Al principio, eso lo entristecía. Luego lo aceptó. Se dio cuenta de que el desmoronarse era parte del arte. La escultura nace. Vive. Muere. Como todo en la naturaleza.
¿Cómo se volvió exitoso?
Andy Goldsworthy se volvió exitoso lentamente. Después de la escuela de arte, se mudó a Escocia. Vivió en una pequeña cabaña. Trabajó al aire libre todos los días. Era pobre. Comía comida simple. No le importaba el dinero.
Tomó fotos de sus esculturas. Se las mostró a galerías. Al principio, nadie estaba interesado. Su trabajo era demasiado extraño. No parecía arte normal.
Siguió trabajando. Siguió tomando fotos. Publicó un libro de sus fotografías en 1985. El libro se llamaba "Lluvia, Sol, Nieve, Granizo, Niebla, Calma". A la gente le encantó. Nunca habían visto nada igual.
Comenzó a recibir invitaciones. Las galerías de Londres y Nueva York mostraron su trabajo. Los museos compraron sus fotografías. Se hicieron documentales sobre él. Se volvió famoso.
En 2003, recibió un gran proyecto. La Galería Nacional de Arte en Washington, D.C., le encargó construir una escultura hecha de piedra. Construyó un "techo" de pizarra que parece un río fluyendo a través de la galería. Aún está allí hoy.
También ha construido esculturas permanentes. Construyó un enorme cono de piedra en Inglaterra. Construyó una serie de refugios de piedra en Escocia. Construyó un muro de barro y piedras en Francia. Pero sus obras más famosas son las temporales. Los carámbanos que se derriten. Las hojas que se llevan el viento.
Grandes ideas y logros
La mayor idea de Andy Goldsworthy es que el arte puede ser temporal. La mayoría de los artistas quieren que su trabajo dure para siempre. Él quiere que desaparezca. Dice que la muerte es parte de la vida. La desaparición es parte de la belleza.
Su mayor logro es el cuerpo de fotografías que ha creado. Ha realizado miles de esculturas. Las ha fotografiado todas. Las fotografías muestran la belleza del momento. También muestran la tristeza del paso del tiempo.
Otro gran logro es su influencia en otros artistas. Inspiró a toda una generación de artistas ambientales. Ahora, las personas hacen arte con materiales naturales en todo el mundo.
También ha creado obras permanentes que cambiaron paisajes. Su "Storm King Wall" en Nueva York es un muro de piedra de una milla de largo que se entrelaza a través del bosque. Parece que creció allí. Es una colaboración entre el artista y la naturaleza.
También hizo un documental llamado "Ríos y Mareas". El documental lo sigue mientras crea su arte. Lo ves construir un arco de carámbano. Lo ves derretirse. Lo ves llorar. La película es hermosa y triste. Ganó muchos premios.
Desafíos y momentos difíciles
Andy Goldsworthy enfrenta muchos desafíos. Primero, sus materiales son frágiles. Una ráfaga de viento puede destruir el trabajo de un día. La lluvia puede arruinar el trabajo de una semana. Ha aprendido a aceptar esto. Pero sigue siendo difícil.
En segundo lugar, trabaja solo. Pasa días y semanas en la naturaleza sin nadie con quien hablar. Eso puede ser solitario.
En tercer lugar, su cuerpo se cansa. Trabaja en frío helado y calor abrasador. Se corta las manos con espinas. Se golpea los dedos con piedras. Sigue trabajando.
En cuarto lugar, no es rico. Se gana la vida. Pero no tiene una mansión ni un yate. Vive de manera simple. Conduce un coche viejo. Está bien con eso.
En quinto lugar, ha perdido trabajo. Las tormentas han destruido sus esculturas antes de que pudiera fotografiarlas. Eso es frustrante. Él dice que tienes que dejarlo ir. No puedes controlar la naturaleza. Solo puedes trabajar con ella.
Datos divertidos sobre la celebridad
Andy Goldsworthy una vez construyó una escultura con su propia saliva congelada. Estaba en un lugar frío. Hizo carámbanos de su propia saliva.
Otro dato divertido: construye esculturas en la oscuridad. Le gusta cómo se ve la luz al amanecer y al atardecer. Se levanta antes del amanecer para trabajar.
Tiene una relación especial con un lugar. Ha trabajado en una playa en Nueva Escocia durante más de 20 años. Regresa a la misma playa una y otra vez.
Odia el desperdicio. Nunca usa materiales que no puedan volver a la tierra. Ni siquiera usa cinta o pegamento.
Un dato más: sus hijos a veces lo ayudan. Tiene dos hijas. Han recogido hojas y piedras para él desde que eran pequeñas.
¿Por qué es importante esta celebridad hoy?
Andy Goldsworthy es importante porque nos enseña a desacelerar. Nuestro mundo es rápido. Todo es instantáneo. Su arte toma horas. Se sienta y equilibra piedras. Teje ramitas. Espera la luz. Nos recuerda que la paciencia es una virtud.
También es importante porque nos enseña a respetar la naturaleza. No daña el medio ambiente. Usa lo que encuentra. No deja rastro. Su arte es un modelo de cómo vivir en la tierra.
Su trabajo también trata de aceptar la pérdida. Todo muere. Todo se desvanece. Eso es triste. Pero también es hermoso. Su arte nos ayuda a aceptar el ciclo de la vida.
Los padres pueden usar su historia para enseñar a los niños sobre el valor de la impermanencia. Un castillo de arena no es inútil porque se arruine. Fue hermoso mientras duró.
¿Qué pueden aprender los niños de esta historia?
Los niños pueden aprender lecciones maravillosas de Andy Goldsworthy. Primero, no necesitas suministros costosos. Andy usa piedras, hojas y hielo. Son gratis. Tu arte también puede ser gratis. Usa ramitas. Usa barro. Usa pétalos caídos.
En segundo lugar, las cosas no necesitan durar para siempre. Un dibujo en una acera se lavará. Está bien. La alegría está en la creación. Toma una foto si quieres recordarlo.
En tercer lugar, ten paciencia. Andy equilibra piedras durante horas. No se apresura. Ten paciencia con tu arte. Tómate tu tiempo.
Finalmente, juega afuera. El estudio de Andy es el mundo entero. Sal afuera. Mira las hojas. Apila piedras. Teje hierba. Estás siendo un artista.
Cuestionario rápido o tiempo de práctica
Veamos qué aprendiste de esta historia de celebridades: Andy Goldsworthy. Responde estas preguntas con un padre o por tu cuenta.
¿Qué materiales usa Andy Goldsworthy para hacer su arte?
¿Por qué desaparecen sus esculturas?
¿Dónde vive Andy Goldsworthy?
¿Qué hace después de que su escultura se desmorona?
¿Cuál es el nombre del documental sobre su trabajo?
Aquí hay una actividad divertida. Sal afuera. Encuentra cinco piedras. Equilíbralas una encima de la otra. No uses pegamento. Solo equilibra. Se caerá. Intenta de nuevo. Toma una foto cuando tengas éxito. Luego déjala caer. Eres un artista de Andy Goldsworthy.
Otra actividad. Recoge hojas caídas. Arréglalas en un círculo en el suelo. Haz un patrón. Retrocede y mira. El viento las dispersará. Eso es parte del arte. Toma una foto. Luego deja que el viento haga su trabajo.
Andy Goldsworthy es un hombre tranquilo que hace cosas hermosas de la nada. Recoge una piedra. Encuentra una pluma. Teje ramitas. Construye catedrales de hielo. Luego sale el sol. El hielo se derrite. La catedral desaparece. No llora. Toma una foto. Se va a casa. Comienza de nuevo mañana. Su arte nos enseña que nada dura para siempre. Un castillo de arena. Un montón de hojas. Un muñeco de nieve. Una vida. Todo hermoso. Todo temporal. Esa es la verdadera lección de esta historia de celebridades.

