I was born February 12, 1809, in Hardin County, Kentucky. My parents were both born in Virginia, of undistinguished families—second families, perhaps I should say. My mother, who died in my tenth year, was of a family of the name of Hanks, some of whom now reside in Adams, and others in Macon County, Illinois. My paternal grandfather, Abraham Lincoln, emigrated from Rockingham County, Virginia, to Kentucky about 1781 or 1782, where a year or two later he was killed by the Indians, not in battle, but by stealth, when he was laboring to open a farm in the forest. His ancestors, who were Quakers, went to Virginia from Berks County, Pennsylvania. An effort to identify them with the New England family of the same name ended in nothing more definite than a similarity of Christian names in both families, such as Enoch, Levi, Mordecai, Solomon, Abraham, and the like.
My father, at the death of his father, was but six years of age, and he grew up literally without education. He removed from Kentucky to what is now Spencer County, Indiana in my eighth year. We reached our new home about the time the state came into the Union. It was a wild region, with many bears and other wild animals still in the woods. There I grew up. There were some schools, so called, but no qualification was ever required of a teacher beyond “readin’, writin’, and cipherin’” to the rule of three. If a straggler supposed to understand Latin happened to sojourn in the neighborhood, he was looked upon as a wizard. There was absolutely nothing to excite ambition for education. Of course, when I came of age I did not know much. Still, somehow I could read, write, and cipher to the rule of three, but that was all. I have not been to school since. The little advance I now have upon this store of education I have picked up from time to time under the pressure of necessity.
I was raised to farm work, which I continued till I was twenty-two. At twenty-one I came to Illinois, Macon County. Then I got to New Salem, at that time in Sangamon, now in Menard, County, where I remained a year as a sort of clerk in a store.
Then came the Black Hawk war, and I was elected a captain of volunteers, a success which gave me more pleasure than any I have had since. I went the campaign, was elated, ran for the legislature the same year (1832), and was beaten—the only time I have ever been beaten by the people. The next and three succeeding biennial elections I was elected to the legislature. I was not a candidate afterward. During this legislative period I had studied law, and removed to Springfield to practice it. In 1846 I was once elected to the lower house of Congress. I was not a candidate for reelection. From 1849 to 1854, both inclusive practiced law more assiduously than ever before. Always a Whig in politics; and generally on the Whig electoral tickets, making active canvasses. I was losing interest in politics when the repeal of the Missouri Compromise aroused me again. What I have done since then is pretty well known.
If any personal description of me is thought desirable, it may be said I am, in height, six feet four inches, nearly; lean in flesh, weighing on an average one hundred and eighty pounds; dark complexion, with coarse black hair and gray eyes. No other marks or brands recollected.
Antecedentes e introducción del autor
Este pasaje es un extracto de los primeros años de vida de Abraham Lincoln, el decimosexto presidente de los Estados Unidos. Nacido en una humilde familia fronteriza en 1809, la historia de Lincoln es una historia de perseverancia, autoeducación y dedicación al servicio público. Su crianza en una región agreste y poco desarrollada, con acceso limitado a la educación formal, moldeó su carácter y sus valores. A pesar de estos desafíos, Lincoln estudió derecho por su cuenta y llegó a ser una figura clave en la historia estadounidense, liderando a la nación a través de su mayor crisis, la Guerra Civil.
Interpretación detallada y significado
La narrativa de Lincoln revela las duras realidades de la vida fronteriza en la América de principios del siglo XIX. La falta de educación formal y el entorno hostil no le disuadieron de buscar el conocimiento y la superación personal. Sus primeras experiencias con la agricultura y el trabajo manual le arraigaron en las realidades de la gente común, lo que influyó en su empatía y estilo de liderazgo posterior.
El pasaje también destaca la importancia de la resiliencia. Lincoln sufrió una derrota en su primera campaña política, pero no se rindió. En cambio, siguió persiguiendo sus objetivos, logrando finalmente un éxito político significativo. Su historia enfatiza que los contratiempos son parte del crecimiento y que la determinación puede conducir a grandes logros.
Lecciones y conocimientos para los estudiantes
-
Valor de la autoeducación: La vida de Lincoln enseña a los estudiantes que la educación formal es valiosa, pero que el aprendizaje puede y debe continuar más allá del aula. La curiosidad, la lectura y la experiencia práctica son herramientas poderosas para el crecimiento personal.
-
Perseverancia ante los desafíos: Los estudiantes aprenden que el fracaso no es el final, sino un trampolín. La derrota política inicial de Lincoln no le desanimó; en cambio, le motivó a trabajar más duro.
-
Humildad y trabajo duro: Procedente de orígenes modestos, la historia de Lincoln muestra que el éxito no depende de dónde se empieza, sino de cómo se trabaja y se crece.
-
Liderazgo y servicio: La dedicación de Lincoln a servir a su comunidad y a su país anima a los estudiantes a pensar en cómo pueden contribuir positivamente a la sociedad.
Aplicación de estas lecciones en la vida diaria
-
En el aprendizaje: Los estudiantes pueden adoptar el hábito de Lincoln de autoestudio explorando temas más allá del currículo escolar, desarrollando el pensamiento crítico y las habilidades de resolución de problemas.
-
En entornos sociales: La empatía y la comprensión de Lincoln recuerdan a los estudiantes que deben respetar los antecedentes y las experiencias de los demás, fomentando la amabilidad y la cooperación.
-
Ante las dificultades: Cuando se enfrentan a contratiempos en la escuela o en la vida personal, los estudiantes pueden recordar la resiliencia de Lincoln y seguir esforzándose por alcanzar sus objetivos.
Cultivar rasgos positivos de la historia de Lincoln
- Curiosidad: Animar a hacer preguntas y a buscar el conocimiento activamente.
- Determinación: Establecer metas y persistir incluso cuando el progreso parezca lento.
- Integridad: Defender la honestidad y la justicia en todas las acciones.
- Liderazgo: Practicar la responsabilidad y ayudar a los demás en actividades de grupo o proyectos comunitarios.
Al reflexionar sobre los primeros años de vida y los valores de Abraham Lincoln, los estudiantes pueden encontrar inspiración para desarrollar su carácter y sus habilidades, preparándolos para los desafíos y oportunidades futuros.


